Guía Veri*factu
Veri*factu para autónomos y pymes: qué es, cuándo obliga y cómo cumplirlo
Veri*factu es la norma con la que la Agencia Tributaria impone que cada factura emitida desde un programa informático sea trazable e inalterable. Esta página resume qué pide, a quién y desde cuándo, y qué tiene que hacer tu software para que tú no tengas que preocuparte.
¿Qué es Veri*factu?
Veri*factu es la modalidad de facturación verificable regulada por la AEAT. Su objetivo: que cada factura emitida desde un sistema informático lleve una huella criptográfica que la enlace con la anterior, formando una cadena que no se pueda romper ni reordenar sin que la Agencia Tributaria lo detecte. En la práctica esto se ve en dos cosas: un código QR impreso en la factura y una cadena hash que el software lleva por dentro.
La norma se publicó en el Real Decreto 1007/2023 y su desarrollo técnico está en la Orden HAC/1177/2024. El calendario inicial ya se ha prorrogado dos veces: primero por el Real Decreto 254/2025 y, posteriormente, por el Real Decreto-ley 15/2025, de 2 de diciembre (BOE 3.12.2025), que fija las fechas vigentes que aparecen más abajo.
No confundas Veri*factu con el SII (Suministro Inmediato de Información). El SII se aplica desde 2017 a grandes empresas inscritas en el REDEME y se centra en los libros de IVA. Veri*factu es una norma distinta, dirigida a todos los sistemas informáticos de facturación, y se centra en la integridad de cada factura individual.
Fechas: a quién obliga y desde cuándo
Las fechas vigentes tras el RD-ley 15/2025 son las que aparecen en la tabla. Si tienes dudas sobre qué régimen te aplica, consulta a tu gestoría — esta página es informativa, no asesoría fiscal.
| Tipo de contribuyente | Fecha de obligatoriedad |
|---|---|
| Sociedades del Impuesto sobre Sociedades (S.L., S.A. y similares) | 1 de enero de 2027 |
| Resto de obligados: autónomos en estimación directa y objetiva (módulos), comunidades de bienes y demás personas físicas con actividad económica | 1 de julio de 2027 |
| Software de facturación destinado a esos clientes | Debe estar adaptado antes de las fechas anteriores |
Nota. Los obligados al SII (Suministro Inmediato de Información del IVA) quedan fuera del ámbito Veri*factu — su trazabilidad ya pasa por ahí, con un régimen específico previsto en la norma. Consulta con tu gestoría si tienes dudas sobre tu régimen.
Qué tiene que hacer tu programa
El RD 1007/2023 fija los requisitos mínimos para que un Sistema Informático de Facturación (SIF) sea conforme. En resumen, tu programa tiene que:
- Generar cada factura con un código QR según el formato técnico de la AEAT.
- Calcular y conservar un hash SHA-256 que enlaza cada factura con la anterior emitida desde el mismo equipo.
- Conservar un registro inalterable de todas las facturas emitidas, con sello de tiempo y estructura estándar.
- Permitir consultar el contenido de las facturas en cualquier momento durante el periodo legal de conservación.
- Llevar al pie de cada factura, en modo Veri*factu, la mención «Factura verificable en la sede electrónica de la AEAT» o equivalente.
- Presentar una Declaración Responsable del fabricante ante la AEAT confirmando que el sistema cumple la normativa.
- No permitir borrar ni reescribir facturas — solo emitir facturas rectificativas con la clave que corresponda (R1 a R5 según el motivo) e indicando si la rectificación es por sustitución (S) o por diferencias (I).
contix hace todo esto de serie desde el día 1, sin add-ons de pago y con la Declaración Responsable ya publicada. Si te interesa cómo lo implementamos por dentro, seguimos al final.
El código QR y la cadena de hash, en cristiano
El QR que aparece impreso en cada factura Veri*factu no es un gadget. Codifica una URL que apunta a la sede electrónica de la AEAT con los datos clave de la factura: NIF del emisor, serie y número, fecha de emisión e importe total. Cuando un cliente (o la propia Agencia Tributaria) escanea el QR, esa URL le lleva a una página de la AEAT que confirma si la factura fue registrada y con qué contenido. Para el receptor es la forma de comprobar que la factura que tiene en la mano existe de verdad en el sistema del emisor.
El hash es lo que pasa por debajo. Cada factura nueva incluye una huella criptográfica que se calcula a partir de varios campos de la factura y del hash de la factura anterior. El resultado: si alguien intentara modificar una factura emitida hace tres meses, el hash de esa factura cambiaría, y con él el hash de todas las posteriores — la AEAT lo detectaría inmediatamente. Es la misma lógica que usan las cadenas de bloques, sin la parte de las criptomonedas.
La buena noticia: tú, como usuario, no tienes que entender el hash ni teclearlo en ningún sitio. Tu programa lo calcula solo. Te interesa porque te explica por qué los programas Veri*factu no te dejan «borrar y rehacer» una factura — la cadena se rompería.
Cómo se nota en el día a día
Si estabas acostumbrado a un programa pre-Veri*factu, hay tres cambios visibles que probablemente notarás:
- No se puede borrar una factura emitida. Para corregirla se emite una factura rectificativa con la clave R1 a R5 según el motivo, indicando si es por sustitución (S) o por diferencias (I). El programa te guía: tú no decides la clave de rectificación a ojo.
- El número de factura no se puede saltar. Las series tienen que ser correlativas y sin huecos. Si rectificas o anulas, queda registro.
- Cada factura tiene un QR. El cliente puede escanearlo y comprobar que existe. No tienes que hacer nada especial — el programa lo imprime solo.
Lo que no cambia: el flujo de creación de facturas, los tipos de IVA, la deducción de gastos, los modelos fiscales que presentas (303, 130, 390, 349, 347 y siguientes). Veri*factu afecta a cómo se emite la factura, no a la fiscalidad subyacente.
Si quieres ver cómo encaja en tu trabajo del día a día, lo explicamos paso a paso en cómo funciona contix. Y si comparas programas, en la comparativa tienes precios y funciones de los principales.
Preguntas frecuentes
¿Y si vendo solo a particulares — me afecta?
Sí. La obligación se basa en el tipo de contribuyente (sociedad, autónomo), no en a quién facturas. Si emites facturas, te aplica.
¿Y si emito muy pocas facturas al año?
El RD no fija un mínimo. Si emites una sola factura desde un programa informático, ese programa tiene que ser Veri*factu desde la fecha que te corresponda. Las facturas hechas a mano en papel quedan fuera del ámbito de la norma — pero entonces tampoco puedes usar Word ni Excel para imprimirlas.
¿Veri*factu envía mis facturas a la AEAT en tiempo real?
En modo Veri*factu (el que recomienda la AEAT y el que viene activo por defecto en contix), sí: cada factura se transmite a la Agencia Tributaria nada más emitirla. En modo no-Veri*factu, las facturas se guardan localmente con la misma cadena hash y se conservan a disposición de la AEAT por si las pide.
¿Hay sanciones si no cumplo?
Sí. El art. 201 bis de la Ley General Tributaria prevé sanciones por usar o producir sistemas informáticos que no se ajusten al RD 1007/2023. Los importes concretos dependen del caso — consúltalo con tu gestoría. Esta página no sustituye asesoramiento fiscal.
¿Mi gestoría hace ya esto por mí?
Depende. Si tú eres quien emite las facturas (desde tu programa, Word, hoja de cálculo…), eres tú quien tiene que cumplir Veri*factu. Tu gestoría te lleva los modelos y la contabilidad, pero el SIF (sistema informático de facturación) es tu responsabilidad como emisor. Habla con ella para confirmar quién hace qué.
¿contix sustituye a mi gestoría?
No. contix es una herramienta para que tu facturación del día a día sea limpia, ordenada y conforme con Veri*factu. Las decisiones fiscales (qué tipo de IVA aplicar, qué retención, qué modelo presentar y cuándo) las tomas tú o tu gestoría. contix te facilita exportarlo todo en un clic.
Prepárate antes de la fecha que te toque
contix incluye Veri*factu desde el día 1, sin coste adicional. Si te toca cumplir el 1 de enero o el 1 de julio de 2027, puedes empezar cuando quieras — la prueba dura 30 días y no necesitas tarjeta.
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